Un año más, con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, la
Asociación Roosevelt quiere expresar ante la opinión pública su
preocupación por la situación y los derechos de las mujeres y niñas con
discapacidad.
En este 2026, cuando se han cumplido más de treinta años desde la
aprobación de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, seguimos
recordando la importancia de garantizar el cumplimiento efectivo de los
derechos recogidos en los tratados internacionales. Tal y como
establece la Convención sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad, su finalidad es promover, proteger y asegurar el pleno
disfrute, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y
libertades fundamentales de las personas con discapacidad, así como el
respeto a su dignidad inherente.
Además, dicha Convención reconoce
de manera específica que las mujeres y niñas con discapacidad están
expuestas a múltiples formas de discriminación, e insta a los Estados a
adoptar las medidas necesarias para que puedan ejercer plenamente y en
igualdad de condiciones todos sus derechos y libertades fundamentales.
Por
todo ello, en este Día Internacional de la Mujer, la Asociación
Roosevelt quiere reivindicar para todas las mujeres y niñas con
discapacidad:
- El cumplimiento real y
efectivo de la legislación nacional vigente y de todos los tratados
internacionales ratificados por España en materia de discapacidad y
género. Asimismo, reclamamos que en las futuras leyes, tanto a nivel
autonómico en Castilla-La Mancha como a nivel estatal, se tengan en
cuenta las necesidades y características específicas de este colectivo.
- Que
el movimiento feminista incorpore de forma activa y visible la realidad
de las mujeres con discapacidad en sus discursos y reivindicaciones. No
se puede hablar de igualdad sin contar con quienes sufren una doble
discriminación: por razón de género y por discapacidad. Para avanzar
como sociedad es imprescindible no dejar a nadie atrás y visibilizar a
quienes históricamente han permanecido en segundo plano.
- Una
transformación de la imagen social de las mujeres y niñas con
discapacidad, rompiendo con los estereotipos negativos que todavía
persisten por no ajustarse a los modelos tradicionales de mujer. Es
necesario valorar a las personas por sus capacidades, talentos y valores
humanos.
En este sentido, pedimos a los medios de
comunicación un compromiso firme para mostrar sus fortalezas y
aportaciones a la sociedad, en lugar de centrarse únicamente en sus
limitaciones.
Una
igualdad real de oportunidades en todos los ámbitos: educación, empleo,
participación social, cultura y vida afectiva, con el objetivo de
cerrar la brecha existente respecto a las mujeres sin discapacidad.
La
vulneración de derechos que aún padecen se debe, en gran medida, a la
existencia de barreras actitudinales, informativas y a la falta de
accesibilidad universal, que impiden su participación plena en la
comunidad en igualdad de condiciones.
Invitamos a toda la sociedad
a acercarse a estas mujeres, tantas veces invisibilizadas, y descubrir
el enorme potencial que se está desaprovechando por no garantizarles las
mismas oportunidades.
Por todo ello, solicitamos el compromiso de
todos los agentes sociales para respetar y promover los derechos
humanos de las mujeres y niñas con discapacidad, permitiéndoles
desarrollar una vida plena, autónoma y normalizada, y hacer realidad sus
proyectos, deseos y sueños.
Queremos finalizar con estas palabras:
“ELLAS SON MUJERES DIVERSAS QUE AVANZAN Y, CON ELLAS, AVANZA EL MUNDO”
“NOSOTRAS TAMBIÉN EXISTIMOS: MUJERES CON DERECHOS, DESEOS Y SUEÑOS”